La papaya es una fruta que requiere un cuidado especial durante su cosecha y su poscosecha, ya que por sus características particulares, cualquier manejo brusco puede representar un daño mecánico que difícilmente se notará de inmediato en un estado verde. Sin embargo durante la madurez estos daños mecánicos aparecerán, disminuyendo la calidad de la fruta. Por eso en MonteRico cuidamos la calidad desde su origen.
La papaya es altamente productora de gas etileno y sensible al mismo, lo cual acelera su maduración. Por eso es necesario –durante el transporte y almacenaje– manejar la papaya entre 12º y 18º C (50º y 65º F). Si requiere retardar la maduración se puede manejar a no menos de 10º C ( 50 F) y darle ventilación periódica. Si se quiere madurarla, debe mantenerse hasta un máximo de 23º C (75º F). De no mantenerse dentro de estos límites, la fruta puede sufrir quemaduras por frio o bien sobremadurarse. El cuidado depende de la etapa de madurez en la que deseemos tener nuestra fruta.